México, lo hemos dicho, es uno de los lugares más propicios para el desarrollo de la leyenda , tanto tradicional cuanto urbana. Hemos asentado tres leyendas más para que tú juzgues qué tan cerca estás de toparte algún día con una de ellas. Tú sabrás.
La joven del autobús
Esta leyenda es muy común en Ciudad de México y alrededores: el conductor de un autobús realiza normalmente su recorrido en horario nocturno. Todo parece normal, cuando por el espejo retrovisor advierte que hay una joven sentada en el fondo del autobús, de la cual no recuerda que haya subido. No le da importancia al asunto y continúa conduciendo. Cuando se baja la última personal y se dispone a marchar a la terminal a acabar el recorrido, nota que la joven aún sigue en su asiento, inmóvil. Se vuelve para indicarle que ya no hay más paradas, pero no encuentra a nadie al mirar. Sin embargo, al volver a observar por el espejo retrovisor, ella está allí. El conductor pisa los frenos y deja su puesto para revisar el vehículo: no hay nadie. Aun así, cuando se dispone a retomar el viaje, la joven está allí, en el fondo del autobús, reflejada en el espejo. Muerto de miedo, el conductor comenta el hecho con sus compañeros y estos le informan que se ha topado con la joven del autobús, una mujercita que fue atropellada hace muchos años por uno de esos vehículos y que ahora monta guardia en los asientos para vigilar que los conductores cumplan con las reglas de tránsito. Si no lo hacen, se les aparece de súbito frente al autobús. Se dice que varios conductores han muerto al intentar esquivarla.
El trailero
Se trata de otra leyenda que tiene que ver con los conductores y los caminos. Una persona está descansando tranquilamente al costado de una ruta cuando ve parar a un enorme camión con un trailer gigantesco. El camionero baja, y en tono angustiado, le encarga a la persona que lleve un recado importante (a veces es un paquete, otras dinero) a su esposa, que se encuentra en una localidad cercana y está a punto de dar a luz. Él quisiera ir personalmente, pero debe efectuar una entrega urgente muy importante a mucho kilómetros de allí. El sufrimiento del trailero es tan evidente que la persona abordada promete que lo hará. Horas, días o semanas después, se presenta en la casa de la esposa del conductor del camión con el recado. La mujer, azorada, dice que tal cosa es imposible, porque su esposo ha muerto hace años en un accidente en la ruta. La persona cae en la cuenta de que ha estado en contacto con el trailero, un conductor atormentado que no puede encontrar descanso final como espíritu desencarnado ya que por privilegiar su trabajo falleció en un accidente sin poder conocer a su hijo. La leyenda afirma que quienes cumplen con el recado experimentan una mejora en sus asuntos personales, mientras que quienes por pereza o deshonestidad no concurren enferman y hasta mueren.
El maniquí
Esta leyenda es originaria de la región de Chihuahua . Se dice que la ciudad del mismo nombre existe en alguna calle apartada un negocio de atuendos para novias en cuya vidriera se advierte la presencia de un maniquí que representa a una mujer joven y bella, de tal grado de realismo que parece una persona viviente. Incluso se le ha puesto un nombre y se lo denomina La Chonita. El caso es que se comenta en los bares de Chihuahua que la Chonita es en realidad el cadáver embalsamado de la hija de la dueña de la tienda, la que murió de una rara enfermedad, y cuya pérdida su madre no pudo superar, por lo que mandó embalsamarla y ahora exhibe a la vista de todos, secretamente, para que admiren su belleza.


