¿Te parece imposible que si vas a mover una piedra o tomar unas cuantas ramas del suelo para encender una fogata en la adorable campiña inglesa un pequeño animal aparezca de la nada y tras unos instantes de observación de tu persona huya para no ser jamás visto? Pues esto ha sucedido a cientos de viajeros y campesinos durante siglos en las praderas de Inglaterra sin que hasta ahora se haya encontrado una explicación. Aquí ensayamos una.

Comentarios